viernes, 16 de septiembre de 2016

Una Jornada de Voluntariado






Toda experiencia merece ser contada y más cuando en esta misma intervienen valores tan importantes como son la conciencia social, la solidaridad, la empatía y la ayuda.

Puede parecer sorprendente que una persona a la que acabas de conocer te invite a reflexionar sobre aspectos que en tu día a día no te paras a pensar.

Esta fue la experiencia que vivió nuestro equipo de fidelización hace unos días en el Centro de Acogida Santiago Masarnau. Desde aquí queremos agradecer la ayuda y el trato recibido haciéndoles partícipes de nuestras reflexiones.

A través de esta jornada de voluntariado corporativo se ha recompensado el buen hacer de uno de nuestros equipos. 

Existen muchas maneras de reconocer el trabajo bien hecho, esta vez, no ha sido una gratificación material, económica y/o lúdica; Airfon ha querido vivir una jornada diferente cuyo objetivo principal fue aportar nuestro granito de arena contribuyendo en una mañana de trabajo colaborativo dirigidos por los voluntarios que desempeñan esta labor social diariamente.



A continuación, se pueden leer las reflexiones de esa vivencia:

"En el centro Santiago Masarnau vivimos una experiencia increíblemente positiva y enriquecedora. Una jornada de voluntariado donde se pudo ver el trabajo de un equipo totalmente integrado y un compromiso clave: ayudar a la comunidad y a gente en exclusión social.
Una jornada que sin duda destaca los valores de los todos los participantes y que desde aquí agradezco todo su esfuerzo e ilusión en el trabajo que se les encargó para este fin social.”


"He sentido mi paz interior, el cansancio no existia mientras ayudaba a los demas, su agradecimiento era mi mayor ilusion"

“Recientemente leí un artículo que me llamo mucho la atención, trataba sobre lo beneficioso que era contratar a buenas personas por encima de contratar a personas de éxito. Hablaba sobre la vocación de servicio que debía primar en esas buenas personas, que valoran tanto el esfuerzo de la empresa para la que trabajan, como las necesidades y las oportunidades de los clientes a los que atienden, buscando lo mejor para esos casos por encima del beneficio personal.

No tenía duda de que en nuestro equipo primaba esa vocación de servicio, y ese trabajo en equipo por encima de todo lo demás. Así lo constatamos el viernes, trabajando, desde los gerentes de Airfon, hasta el último asesor de fidelización, pasando por nuestra directora comercial o integrantes del departamento de recursos humanos y encargados de formación. Todos trabajando en equipo sencillamente por el placer de poder hacerlo junto a nuestros compañeros y con el regalo maravilloso y sincero de la sonrisa de cualquiera de las doscientas personas a las que estuvimos sirviendo su comida. Además de eso, control de stock de medicinas, inventario de almacén, recepción de visitantes, limpieza y envío de cientos de kilos en ropa usada, en definitiva, una experiencia que estoy seguro que cada uno de nosotros atesorará en su interior para siempre.

Creo que realmente ese es el secreto de nuestro éxito. El trabajo en equipo.”
  
 “No todos los días se nos brinda la posibilidad de hacer algo por los demás, ya que, aunque muchos tenemos conciencia solidaria, a veces supone un “esfuerzo” llevar a cabo experiencias como la del viernes. Muchas veces consideramos que acciones como donativos a alguna que otra ONG es suficiente para tener la “conciencia tranquila”, pero la experiencia del otro día genera una sensación completamente diferente que yo, personalmente, nunca había sentido: ser consciente de que estás invirtiendo tu tiempo en ayudar a gente que realmente lo necesita, sin esperar nada a cambio más que la satisfacción de saber que has formado parte en hacer que estas personas perciban que no están “solos” en el mundo y ofrecerles un poco de tu vida para hacer que las suyas mejoren de alguna manera.

Vuelvo a decir, y reconozco, que nunca había realizado una acción solidaria de forma “presencial” y en contacto directo. Ha sido una experiencia fascinante y enriquecedora, desde luego. Además, me ha hecho ser un poquito más consciente de lo poco que cuesta ayudar y lo mucho que esto reporta, tanto a las personas a las que le tiendes tu mano durante “un rato”, como a nivel personal.

Gracias por habernos hecho formar parte de algo así, de verdad!!”

“Fue una experiencia renovadora, ayudando a la gente que realmente lo necesita, que no pide el último modelo de telefonito, sólo pide un plato de comida, y eso te hace recordar que la vida es mucho más que aparentar

También en parte fue un poco triste, ya que te das cuenta de la realidad, de que hay gente que lo ha perdido todo, y que se pelea en el suelo por llevarse unos juguetes destrozados y usados, para que sus hijos o nietos tengan una pequeña alegría. Tengo que confesar que en algún momento las lágrimas aparecieron en mis ojos.

Anteriormente trabajé como voluntario en Caritas, pero, esta experiencia ha sido mucho más profunda”
  
“Necesario para comprender la vida, te das cuenta lo débiles que somos, comparándonos con esas magnificas personas”
  
“Fue una experiencia inolvidable, de las que traen profunda satisfacción interior, una experiencia que te hace ver que ayudando a los demás es ayudarte a ti mismo.”

 “Una experiencia llena de compañerismo, humanidad y generosidad que no dejo indiferente a nadie y sirve como reflexión interior y de equipo. Algo inolvidable que deberíamos repetir periódicamente”.

 “Prioridades, necesidades, objetivos, crecimiento… Todo esto pasa a un segundo plano cuando una mirada y sonrisa llena de gratitud te llega de una persona necesitada. Entonces sólo puedes pensar en dar GRACIAS.”


Gracias y esperamos vuestros comentarios.



 

1 comentario:

  1. Que equipo tan grande, como agradecieron los mas necesitados nuestra ayuda.

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